En la mitología griega, eran tres los sexos: lo masculino era en un principio descendiente del sol; lo femenino, de la tierra; y lo que participaba de ambos, de la luna. Y precisamente, como la luna, eran circulares ellos mismos y su manera de avanzar. Eran, pues, terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses. Entonces Zeus y los demás dioses deliberaron y se encontraban ante un dilema, ya que no podían matarlos ni hacer desaparecer su raza, ni permitir que siguieran siendo altaneros.Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo:
-"Me parece que tengo una estrategia para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó- voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número.
Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola por naturaleza. Desde hace tanto tiempo, pues, el amor de unos a otros es innato en los hombres y unido de la antigua naturaleza, y trata de hacer un solo individuo de dos. Cuando se tropiezan con aquella verdadera mitad de sí mismos, sienten un maravilloso impacto de amistad, de afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos a separarse.
Delirios de Grandeza
Comienza a anochecer y vuelvo a estar triste
un día mas se va y tu no estas
Quisiera escapar, huir de esta soledad...
Pero algo me impide dejar todo atrás
Sin ti, nada es igual
Quizás haya una razón por la que luchar
cuentan que un ser provocó
la ira de un dios por su perfección
Su envidia acabó con el don, en dos le separó
y el dios descansó
Intento no pensar, no quiero estar triste
mi vida ya no es igual si tu no estas
No entiendo la razón, pero algo me dice
que un día tu y yo
haremos temblar a ese dios, ya lo veras
Quizás haya una razón por la que luchar
cuentan que un ser provocó
la ira de un dios por su perfección
Su envidia acabó con el don, en dos le separó
y el dios descansó
Y un día, tal vez, se vuelvan a ver
Sintiendo una atracción
no entienden por que, pero han de saber
que han roto esa maldición
han de hacer caso a su corazón
Cuentan que un ser provocó
La ira de un dios por su perfección
Por nombre le puso amor
Tú eres la mitad... la otra soy yo
Avalanch










